La Universidad encuentra su preeminencia en cuanto sede de la razón, porque de las instituciones sociales, es la única en la que dos características esenciales del ser humano se encuentran como constituyentes igualmente fundamentales: el diálogo y la indagación.

La Universidad se convierte en “sede de la autonomía de la razón”; y a su vez, la autonomía de la razón respecto del Estado, se deriva de este entrelazamiento con la razón: la universidad es autónoma porque la razón expresa en ella su propia, intrínseca, autonomía. (Malo, 1985, pág. 37)

La universalidad del conocimiento, ligada a la defnición de la Universidad moderna, encuentra su fundamento en este mismo hecho: la universalidad de la Universidad deriva de la universalidad de la razón.

Publicado: 2019-06-28

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